Compresor de imágenes: archivos más pequeños sin perder calidad
Respuesta corta: arrastra tus imágenes al recuadro de arriba, baja un poco la calidad y obtienes archivos más pequeños en aproximadamente un segundo — sin app, sin registro y sin subir nada.
Las imágenes grandes son lentas de subir, consumen almacenamiento y pueden superar los límites de tamaño. Comprimirlas mantiene la foto con el mismo aspecto mientras reduce el tamaño del archivo con dos controles sencillos: calidad y ancho máximo.
Cómo funcionan los dos controles
La calidad determina cuánto se comprime la imagen. Para fotos, 80–85% es el punto justo — mucho más pequeña, sin cambio visible. El ancho máximo reduce las imágenes muy grandes a un tamaño razonable, que suele ser el mayor ahorro para fotos de móvil mucho más grandes de lo que cualquier pantalla necesita.
Usa ambos juntos: limita el ancho a lo que realmente necesitas y luego ajusta la calidad hasta que el tamaño se vea bien en la vista previa.
¿Cuándo deberías comprimir una imagen?
- Un formulario de subida rechaza tu archivo por ser demasiado grande
- Pones imágenes en una web y quieres que las páginas carguen rápido
- Quieres enviar un lote de fotos por correo sin un adjunto enorme
Cómo comprimir imágenes
Usa la herramienta de arriba en esta página. Arrastra tus archivos JPG, PNG o WebP, ajusta la calidad y un ancho máximo opcional, y descarga cada imagen más pequeña o descárgalas todas como ZIP. Todo ocurre en tu navegador, así que tus fotos nunca salen de tu dispositivo, y funciona igual en Windows, Mac, iPhone y Android.